La Familia Samboní: tres años de olvido, depresión y miseria luego del asesinato de Yuliana

Según el portal Las2orillas, Jovencio, el padre de la pequeña asesinada, gana unos 12 mil pesos semanales como jornalero y la madre de la victima mortal se encuentra en una terrible depresión. Uribe Noguera ya dijo que no tenía plata para indemnizarlos.

Cuando conocieron que Rafael Uribe Noguera había asesinado vilmente a su hija Yuliana, Juvencio Samboní y Anely Muñoz no tuvieron otra opción que devolverse para la vereda El Tambo, municipio de Bolívar, el lugar de donde eran antes de venirse a Bogotá.

Según el portal las2orillas, El Tambo queda lejos de todo, razón por la cual viven en condiciones tan inhumanas. Pero lo que olvida el portal mencionar es que el camino sin pavimentar entre Popayán y Bolívar algo que jamás se ha podido observar es las acciones del estado social de derecho. No obstante, en aquel largo trayecto de dos horas de viaje, abunda la soledad, y los grafitis del ELN anunciando que eso es territorio de ellos.

Para las2orillas, los grafitis del ELN, y no la ausencia del estado de derecho, son la principal razón por la que los campesinos de El Tambo viven tan mal.

Los campesinos del Tambo, como muchos otros agricultores Colombianos, se encuentran con barreras, a veces difíciles de superar, para vender sus productos. Razón por la que Juvencio tristemente gana 12 mil pesos a la semana para mantener a su esposa, su hija Nicole de cinco años y Julián Andrés, un niño nacido con el corazón débil como consecuencia del desarrollo prenatal en el cuerpo de su madre cuando ella recibió la noticia devastadora. Un sueldo de miseria que no alcanza para nada, ni siquiera para comprar gasolina para realizar un recorrido en uno de los carros que transporte, por ejemplo, a un Senador desde su apartamento de lujo hasta la innegablemente mal llamada, Cámara de Representantes de Colombia.

En un pueblo sometido a más de 200 años de soledad, Juvencio recuerda por ejemplo que la niña le decía que de grande quería trabajar en la Torre Colpatria. Que ese año había izado bandera y que la medallita que le dieron la cuidaba como si fuera de oro macizo.

Actualmente con la negativa de Uribe Noguera a pagar la multa de 1.200 millones de pesos con las que iban a indemnizar a la familia, los Samboní vuelven a sentir el peso de ser víctimas. Ellos necesitan rehacer su vida en otra parte, pero ahora son tan pobres que no pueden moverse del Tambo. El único consuelo que tienen es poder llevarle a Yuliana que descansa en su tumba, flores moradas que crecen gratuitamente en los pastos del olvidado pueblo.

Según la unidad Investigativa del periódico El Tiempo, Uribe Noguera, quien secuestró, violó y asfixió a la pequeña, está actualmente recluido en La Tramacúa, una cárcel Colombiana rígida por las severas normas carcelarias de Estados Unidos, dónde también están presos otros peligros criminales como Jhon Jairo Velásquez Vásquez, alias ´Popeye’, sicario de Pablo Escobar; explosivistas del Eln y  Luis Alfredo Garavito, alias ‘La Bestia’, acusado de violar y asesinar a al menos 200 niños.

Como punto final, es de considerar si el Gobierno actualmente está sacando provecho de no establecer una mesa de dialogo con el ELN, ya que le sirve como una cortina de humo perfecta para tapar el hecho que Colombia sea un país igual de desigual que Haití, o si realmente se trata de un tema de supuesta dignidad y de defender los intereses guerristas de las personas que lo eligieron.

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